Bitácora de Alvaro Ramirez Ospina
De la indignaci
Por fortuna encontraron la estatuilla del premio, que hurtaron ayer. Estoy hablando del Nica dorado que ganó Hiperbarrio. Se trata de una réplica pequeña de la también llamada Victoria de Samotracia, (una monumental escultura que preside la entrada del segundo piso del Museo del Louvre y de la cual se encuentran otras dos versiones, una de ellas en el Museo de Historia del Arte de Viena). Es una buena noticia después del penoso hurto que acaba de sufrir la Biblioteca de La Loma: La encontraron en el techo por donde entraron y se fugaron los ladrones. Al parecer abandonaron allí la pequeña obra de arte y la noticia da un poco de alivio, al mismo tiempo que obliga a pensar.
El hurto está consumado y muchas preguntas quedan en el aire. La principal tal vez sea ¿qué motiva a estos cacos a entrarse a una biblioteca? La respuesta no es fácil y ya hay conjeturas. En especial porque esta semana han sucedido otros 3 o 4 hurtos en varias viviendas del vecindario.
A raíz de que la estatuilla fue abandonada, se me ocurre pensar que puede tratarse de adictos a la droga. Es muy triste aceptarlo, pero en Colombia hoy en día, éstos proliferan y en su desespero por conseguir dinero para seguirse drogando, roban hasta sus propios familiares y amigos. Una estatuilla tan singular no es fácil de vender a los reducidores o a los dueños de prenderías que compran objetos sin preguntar su origen. Además y de manera muy estética la estatuilla de Nica, la Diosa de la Velocidad, los incrimina muy fácil
El narcotráfico tiene muchas aristas trágicas: no solo desata corrupción y violencia sino también un lucrativo mercado interno dentro de Colombia, que florece debido de los decomisos de los envíos que a diario se exportan a otros países. Los narcotraficantes se dan a la tarea de impulsar el consumo en Colombia, a precios muy bajos para poder enganchar a muchos en su tenaza de vicio. Reclutan así a jóvenes desempleados para que salgan a venderla, no sin antes regalarles varias dosis para que le cojan gustito al producto. Esto termina afectando a familias y barrios enteros. La adicción crece y con ella miles de tragedias personales. En muchas casas es muy común hoy tener un familiar con problemas de droga o un adicto impenitente.
Del dolor hay que pasar a la reflexión y de la indignación a la acción.
¿Que puede hacerse con la criminalidad galopante? Varias cosas. Por lo pronto lo cierto es que la mayoría de los delincuentes son adultos y es muy difícil que uno pueda influir sobre ellos. Pero con los niños y los jóvenes que se están formando ahora puede hacerse algo.
Se me ocurre que si yo estuviera ahora en Medellín, iría a todas las escuelas de La Loma. Para hablar con los profesores y proponerles dedicar una hora de clase con cada grupo a contarles del robo y preguntarles a los chicos qué piensan del suceso. No se trata de ir a predicarles la importancia de ser honrados y de respetar a la comunidad en que viven. Eso lo hacemos con frecuencia. Se trata de algo más socrático y radical. De formular preguntas hondas y reflexionar con ellos, d permitirles que se expresen y que con cabeza propia piensen sobre el futuro que nos espera.
Reprimir es importante y la delincuencia debe ser detenida. Pero al mismo tiempo es importante conversar sobre estos actos vandálicos, con los niños, los jóvenes y los mayores para buscar fórmulas que detengan esta oleada de hurtos, amenazas e intimidaciones dentro de las localidades donde vivimos. Creo importante movilizarnos pronto, y desde abajo, al mismo tiempo que presionamos a las autoridades gubernamentales para que actúen.
¿Será posible convencer a los profesores de una acción de éste tipo?
| Print article | This entry was posted by otexto on 15 October, 2009 at 14:11, and is filed under ConVerGentes, Duelos, activismo, apoyoBlogger, informacion, preguntas. Follow any responses to this post through RSS 2.0. You can leave a response or trackback from your own site. |





about 9 months ago
Es una lástima que sucedan estas cosas en instituciones de caracter cultural, que trabajan con presupuestos ínfimos y en condiciones precarias de seguridad.
Me alegra saber que encontraron la estatuilla que representa el trabajo desinteresado y persistente de unos jóvenes que creen que si se puede aportar en el mejoramiento cultural de su entorno
about 9 months ago
Me alegré mucho al saber que habíais recuperado la estatuílla. No tiene precio de mercado, pero seguro que le tenéis aprecio. Los ordenadores son sustituíbles, mas la estatuílla no.
A veces es la droga la que incide sobre las personas para robar; otras veces no, ni la pobreza ni lo que suponeos posibles causas. Es muy difícil por no decir imposible que no haya robos. Lo que interesa es encontrar otros ordenadores y, posiblemente lo podáis hacer. Quizás algún comercio o banca os ayude. Ánimo.
about 9 months ago
¡Qué triste la historia que cuentas!!!! Es cierto que cosas cmo ésta generan dolor y mucha bronca, pero qué bueno que además se reflexione de los verdaderos motivos de la delincuencia.