Me pregunto hoy.
Y me pillo de repente sin respuesta. Cosa por demás risible.
De repente me siento como desnudo en una calle. Sin abrigo, ni seguridad. Huérfano de casi todo. Menos de mi cuerpo.

Y sin embargo insisto en escribir. Me atrae. Nadie me lo impone pero lo sigo haciendo. A pesar de que me cuesta y de corrijo a veces de manera obsesiva cada párrafo tratando de evitar vaguedad e imprecisiones.

Lo sigo haciendo quizás porque varias cosas me mueven a persistir. Las ganas de establecer contacto, de encontrar algo que presiento, una ventana quizás de luz o la complicidad con un lector afín.

Escribo entonces porque me ilusiona. Porque poco a poco voy aprendiendo y me gusta aprender.

Noto que escribir me consuela, me abre puertas, me brinda satisfacciones y me ayuda a pensar algunas cosas que daba por sentadas y verdaderas.

Escribir me sirve de orientación y a veces de autodescubrimiento.
Por eso debe ser que sigo insistiendo.

Share and Enjoy:
  • Print
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google Bookmarks
  • Blogplay